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Las
autoridades argentinas concedieron 120 días de plazo, a más
de mil peruanos que trabajaban vendiendo ropas adulteradas en una
populosa feria de argentina, para blanquear sus puestos de trabajo
En un barrio
en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, en una zona conocida
como el partido de Lomas de Zamora, esta la feria de La Salada, allí
trabajan como vendedores ambulantes más de cinco mil personas,
conformado por inmigrantes peruanos, chilenos, bolivianos, paraguayos
y los mismos argentinos.
El lugar
es conocido como un mercado de ropas y zapatos de marcas adulteradas.
Los puestos
ambulatorios se ubican a lo largo de la ribera de un fétido
riachuelo, nada ahí esta asfaltado. Pero eso no impide que
los aguerridos comerciantes planten sus precarios puestos de venta
o simplemente tiendan sus productos en el suelo. Igual tienen compradores.
El Instituto
Nacional de Estadística de este país sostiene que ese
mercado negro mueve más de 1,200 millones al año. No
es para menos, muchos ahí son propietarios de fábricas
de ropas y otros son revendedores con ganancias mínimas de
50 a 60 pesos diarios (20 dólares). Y lo cierto es que entre
todos, logran abastecer de ropas baratas a todas provincias de Argentina,
incluido los países vecinos.
La feria
desde hace muchos años se realiza los domingos y los miércoles,
y esta dividido en tres sectores: punta Mogotes, Urcupiña y
Ocean. Están discriminados como vendedores antiguos (formalmente
establecidos) y nuevos, donde encajan los peruanos que es una migración
reciente.
No
hay que buscar mucho para encontrar unas zapatillas Nike a sólo
10 dólares o una camisa Lacoste con el lagarto al revés
a tan sólo cinco dólares. También a sólo
5 pesos (2 dólares) uno puede comprar el último DVD
de Troya o Harry Potter, al igual que los CDs “truchos”
(adulterados).
LEVANTADOS A FUERZA
El viernes
pasado estos comerciantes informales fueron desalojados de ahí,
acusados de obstruir las vías de tránsito y molestar
a los vecinos de la zona. Así lo afirmó el intendente
de Lomas de Zamora, Jorge Rossi. Otros problemas son la inseguridad
y la falta de higiene, a los que también se suman las denuncias
de los propietarios de las firmas Nike, Adidas, y otras marcas argentinas
que fabrican zapatos y ropas costosos.
Las víctimas
fueron los vendedores de los puestos más vulnerables, la mayoría
comerciantes al menudeo. Según los mismos afectados, el desalojo
fue porque se negaban a ser reubicados por un grupo mafioso que pretendía
cobrarles el doble de lo que suelen pagar, entre 20 y 40 pesos por
día (10 dólares). Todo una serie de acusación
y sospechas que terminó enfrentando a estos comerciantes que
tuvo como resultado dos heridos y un muerto, de origen boliviano.
Las autoridades
argentinas les ampliaron cuatro meses de plazo para ponerse en blanco,
garantizar la higiene y evitar obstruir el tránsito de vehículos.
"Lo que no se puede garantizar es que se evite fabricar ropas adulteradas,
porque existe una demanda del público por las marcas costosas",
dijo Jorge Castillos uno de los dirigentes socios de una de las ferias.
“Con
este trabajo yo mantengo a toda mi familia”, dijo Miguel Solis
Alarcón (45), de Chincha, quien esta de acuerdo en blanquear
su puesto de trabajo. "La gente busca las ropas de marca, aunque
sea adulterada, y aquí hay muchos fabricantes que satisfacen
esa demanda. Yo sólo vendo", agregó.
El escándalo
entre policías y ambulantes llamó la atención
del los cónsules boliviano, Gustavo Aliaga y el peruano, José
Luis Torres Seguí, quienes se reunieron con el intendente de
Lomas de Zamora.
Según
el cónsul peruano en ese lugar trabajan mil peruanos.
Nota:
-La feria de la Salada es conocida como “La ciudad del Este”
de Argentina, abarca 20 hectáreas. Ahí apiñados
entre inmensos galpones los domingos y los miércoles desde
la mañana hasta las 20 horas, se vende ropas y calzados deportivos
de marcas adulteradas.
-Los puesteros
de la feria de La Salada aseguran que pagan una importante suma de
dinero diario a los dueños de la feria ilegal para poder trabajar
allí. Creen que el negocio es regentado por una “mafia”
con contactos políticos y policiales. |